Muchos casos de éxito académico están respaldados por unos excelentes hábitos de estudio. En la mayoría de casos, unos hábitos adquiridos en los jóvenes desde que éstos iban al colegio o instituto. Y es que el hábito de estudio desde pequeños es una de las mejores cosas que los padres pueden fomentar en sus hijos para ayudarles a superar los distintos niveles académicos y profesionales a los que tendrán que exponerse a lo largo de su vida.

Pero, ¿cómo ayudarles a crear este hábito de estudio desde pequeños? Desde Kelington Institute, academia de inglés en Granada, queremos darte algunas pautas que pueden serte de utilidad.

Mejorar el hábito de estudio con ayuda de una academia

Apuntar a los niños a una academia de idiomas, o una academia con clases de apoyo, puede ayudar a los niños y adolescentes en el objetivo de crear ese hábito de estudio tan importante.

Al tener que asistir a clases siguiendo un horario y recibiendo la ayuda de profesionales titulados para ello, hace que los niños ganen en responsabilidad y se acostumbren a dedicar parte de su tiempo libre a mejorar sus notas o aprender un idioma.

En Kelington Institute creemos en la importancia del hábito de estudio. Por eso tratamos de inculcárselo a todos nuestros alumnos haciéndoles ver la importancia de dedicarle tiempo, esfuerzo y práctica al estudio.

Ayúdales a crear una rutina de trabajo

Como decíamos, la mejor forma de obtener un hábito de estudio es la práctica. Por lo que además de apuntarle a clases de apoyo, si las necesita, es importante crear una rutina de trabajo también en casa. No siempre hay que esperar a que el niño se siente para hacer los deberes. Los días en los que no traigan ningún trabajo a casa, puede ser positivo que los padres les busquen alguna actividad que puedan realizar sentados y con la que también se diviertan. A ser posible establece esta rutina de estudio y trabajo en un mismo horario y en una zona que el pequeño asocie directamente con el estudio. Este lugar deberá ser agradable para el niño, contar con buena luz y disponer de todo aquello que los niños necesiten para llevar a cabo sus tareas: Hojas, lápices y demás material escolar.

Motivar a los niños para crear hábitos de estudio desde pequeños

Si todos funcionamos mejor motivados, los niños aún más. Por eso es importante que a la hora de hacer sus deberes los niños tengan una buena motivación. Por ejemplo, puede ser una buena idea hacerles ver lo mucho que están avanzando y todo lo que podrán hacer con estos conocimientos. También puede ayudar si después de este rato de estudio y trabajo pueden hacer alguna actividad que les divierta. O mejor aún, si los padres consiguen asociar sus intereses con lo que están trabajando. Ya que también rinden mejor si aquello que hacen les interesa de verdad.

Otra gran motivación para los niños es que sus padres valoren su trabajo con elogios y atención.

Evitar que los niños se distraigan en su rutina de trabajo

Hoy en día es muy fácil caer en la distracción mientras intentamos estudiar o trabajar. Para fomentar los hábitos de estudio desde pequeños es importante evitar por los medios posibles que el niño se entretenga. Para ello, apuesta por un espacio de estudio libre de tecnología con la que el niño pueda jugar, así como juguetes o hermanos deseosos de un poco de atención.

En resumen, unos buenos hábitos de estudio se podrían resumir en las conductas que los estudiantes llevan a cabo con regularidad para consolidar e incorporar conocimientos. Por ejemplo:

-Cumplir con un horario

-Tener una metodología de estudio eficaz

-Organizar y planificar el tiempo disponible

-Tener un ritmo de trabajo constante

-Estudiar en el mismo espacio ordenado, silencioso, cómodo y con buena luz.

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