A menudo oímos que el mejor momento para aprender idiomas es la infancia y la adolescencia, ya que a estas edades los niños absorben como esponjas, una capacidad y facilidad para aprender idiomas que podría ir disminuyendo con el tiempo. Sin embargo, la globalización ha traído consigo la necesidad de que no sólo los niños aprendan inglés desde pequeños. A día de hoy, saber idiomas, y más concretamente, aprender inglés, se ha convertido en un requisito imprescindible para un sinfín de oficios, viajar y poder comunicarse con personas de todo el mundo. Esto ha hecho a los expertos indagar en si realmente los niños tienen más facilidades de aprender una nueva lengua y en los beneficios de aprender idiomas siendo adultos.

Los adultos tienen más desarrollado su sistema cognitivo

A pesar de las grandes ventajas del aprendizaje de inglés en la infancia, son muchos los estudios que avalan que la edad adulta también es un momento excelente para apuntarse a alguno de nuestros cursos de inglés en Granada y aprender idiomas siendo adultos.

Por ejemplo, los adultos tienen más desarrollado sus sistema cognitivo. Esto hace que los conocimientos se adquieran más fácilmente dada su mayor experiencia de aprendizaje.

Conforme nos hacemos adultos vamos conociéndonos mejor a nosotros mismos y sabiendo qué técnicas de aprendizaje nos funcionan mejor. Por este motivo conseguimos ser más eficientes en el momento de estudiar que cuando somos más jóvenes.

“Los niños no son muy buenos en aprendizaje explícito, porque no tienen el control cognitivo ni la capacidad de prestar atención y la memoria. Los adultos, en cambio, son mucho mejores en este aspecto”, explica Antonella Sorace, profesora de la Universidad de Edimburgo en una entrevista para la BBC.

La experiencia siempre es un grado para aprender idiomas siendo adultos

Otra de las ventajas de aprender idiomas siendo adultos es el grado de experiencia que tenemos. Esta experiencia nos permite, entre otras cosas, poder hacer asociaciones de palabras para aprenderlas más fácilmente. Por ejemplo, con situaciones vividas, emociones, frases, canciones. Y como hemos dicho en otras ocasiones, esta es una de las mejores formas de estudiar y adquirir vocabulario.

Cuando somos adultos tenemos más oportunidades de aprendizaje

En ocasiones, los niños aprenden inglés antes que los adultos por necesidad. Danijela Trenkic, una psicolingüista de la Universidad de York, explica que cuando una familia se muda a un nuevo país, los niños son los primeros en aprender el nuevo idioma. Pero esto se debe a que “los hijos lo escuchan en el colegio, mientras sus padres trabajan en casa o en una oficina y están, en general, más aislados. Los niños, además, podrían tener la necesidad urgente de dominar el nuevo idioma porque les es fundamental para sobrevivir socialmente: hacer amigos, ser aceptado. En mi experiencia, crear una conexión emocional es lo que hace que seas mejor con el aprendizaje de un idioma”, señala.

En este sentido, cuando somos adultos las oportunidades de aprendizaje se multiplican. Ya que a esta edad, aunque tengamos menos tiempo libre, tenemos más opciones de viajar al extranjero para mejorar nuestro inglés, seguir un curso de inglés online o ver nuestras películas y series favoritas en este idioma.

Aprender idiomas ayuda a mejorar el desarrollo intelectual

Cuando debemos sumergirnos en un proceso nuevo para aprender algo, estamos realizando un esfuerzo extra de nuestro desarrollo intelectual. En el caso de aprender idiomas siendo adultos, tenemos que dedicar tiempo y esfuerzo en absorber nuevas formas gramaticales, sonidos y nuevas palabras. Con lo que ayudamos a nuestro desarrollo a mejorar la atención y la capacidad de concentración, así como a saber manejarnos mejor en diversas situaciones simultáneas.

Según los expertos, mantener el cerebro activo reduce los fallos en sus funciones.